Ella intuye, él actúa

Esloquehay


Una chica se encuentra por la mañana con su novio y le dice:
– Mi amor, he tenido un sueño maravilloso. He soñado que me regalabas un collar de diamantes por mi cumpleaños. ¿Qué querrá decir?
Él le contesta:
– Lo sabrás en tu cumpleaños.

Llega el día del cumpleaños y él llega con un paquete. Ella, emocionada, se lo quita de las manos, rompe el papel, abre rápidamente la caja y encuentra un libro titulado El significado de los sueños.

Feminismos y machismos aparte, está claro que existen diferencias entre hombres y mujeres. Nosotras somos difíciles de descifrar. Ellos, literales. Detrás de esto hay una base científica que se soporta en nuestras conexiones cerebrales, un proceso evolutivo de la sociedad y la carga hormonal que sugiere nuestro comportamiento actual. Conocer esto nos permitirá tolerar y manejar nuestras hermosas diferencias. Además, en términos de comunicación, seremos capaces de distinguir las emociones y pensamientos inconscientes que influyen en nuestra toma de decisiones.

El hemisferio derecho de nuestro cerebro controla la emoción y el izquierdo la racionalidad. ¿Cómo se da esto en las mujeres y en los hombres? El cerebro de la mujer tiene más conectados ambos hemisferios, lo que facilita nuestro pensamiento intuitivo. En los hombres, la mayor conectividad se da al interior de cada uno de sus hemisferios. Esto los lleva a tener funciones especializadas de movimientos y a ser racionales. Nosotras somos sentimentales; ellos, prácticos.

El neurólogo Richard J. Haier asegura que los hombres son mejores que las mujeres en algunas actividades, sobre todo en el campo de la visualización espacial. Sin embargo, esta capacidad se desvanecería si tienen que hacer algo más al mismo tiempo.

Las mujeres tendemos a darle más importancia a nuestras emociones porque solemos “escuchar nuestro corazón” cuando tomamos una decisión. Los hombres escuchan su mente lógica y analizan la situación de forma objetiva antes de actuar. ¿Razón sobre emoción? Nosotras guardamos en la memoria lo que sentimos en un momento determinado mientras que ellos solo archivan mentalmente el episodio.

Somos buenas planificando y disfrutamos haciendo planes a largo plazo. Ellos avanzan poco a poco, son buenos en el aquí y en el ahora. Ellas son amantes de las palabras. Ellos dan por sentado el cariño o interés; por ello son poco demostrativos.

Cuando una mujer escucha, escucha. Una dama presta total atención, conectándose realmente con el otro y con sus emociones. Hemos desarrollado tal capacidad de escucha que distinguimos sonidos y podemos diferenciar varias tonalidades en la voz para interpretar emociones. Esto es lo que más sorprendente: los hombres tienen la capacidad para abstraerse de las intranquilidades y realizar actividades “zombie” como pescar o hacer zapping con el control remoto sin prestar real atención. El cerebro de la mujer no se detiene, está siempre “preocupándose”.

Después de establecer algunas diferencias, solo me queda decir que somos de Júpiter y de Neptuno (porque son más lejanos); sin embargo, nos complementamos de una forma extraordinaria. Tanto hombres como mujeres debemos ser audaces para entender con inteligencia al otro…y el chico de la historia inicial debió regalarle a su novia el collar de diamantes que tanto quería. De lo contrario, ella seguirá con otra “indirecta”.

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