Mamá, quiero ser futbolista

Tinta verde


Cuando era niño quería ser futbolista (obvio). También quería ser actor. Recuerdo un día haberle pedido a mi mamá que me lleve a un casting y ella solo sonrió como diciendo: “No seas ridículo, niño. Anda haz tu tarea”.

Recuerdo también otro día en el que un amigo del cole, con quien yo siempre salía del salón al sonar el timbre porque nos íbamos en la misma movilidad, me dijo: “No… hoy me voy con ‘El Cholo’”. El Cholo era un personaje mítico en mi colegio. No era profesor ni mucho menos administrativo, sino que era un semillero (creo que de Cantolao) y venía a mi colegio a vernos jugar y así “jalarse” a los mejores. Todavía tengo en la memoria la imagen de mi pata subiéndose al carro del Cholo y yo mirando por la ventana de mi movilidad desilusionado, mientras otros niños se me acercaban para jugar taps.

Ese día ya no fui donde mi mamá a pedirle que me meta a una academia de fútbol sino que fui donde mi papá. Como todo padre sueña con tener un hijo futbolista, pensé que sería mejor opción. Cuando le conté esto a mi papá me respondió: “Perfecto, sé futbolista, pero también estudia una carrera”. ¡¿What?! Dentro de mis opciones de respuesta solo había un sí o un no, pero no esta ambigüedad. ¿Por qué? ¿Existía acaso algún jugador destacado que además haya estudiado otra cosa? “Claro”, respondió mi papá. “Mira a  Sócrates, la estrella brasileña que, aparte de ser futbolista, es médico”. Y mientras decía eso yo solo pensaba si el Chorri Palacios o Ñol Solano (mis ídolos de aquel entonces) tenían una segunda profesión.

El consejo de mi papá era comprensible. Hoy estoy lejos de siquiera jugar decentemente, pero al menos tengo una profesión que me apasiona. Y aprovecho esta situación (hoy, escribiendo esta columna) para averiguar cuántos futbolistas tuvieron un papá como el mío y llegaron a ser estrellas con una segunda profesión. Googleo y me doy con la sorpresa de que no son pocos. Aquí algunos ejemplos:

  • Hugo Sánchez, astro mexicano, es dentista.
  • Ronaldo, para muchos el mejor delantero de la historia, estudió marketing.
  • Carlos Bilardo, campeón del mundo con Argentina, es médico.
  • Manuel Pellegrini, hoy reconocido entrenador chileno, es ingeniero civil (se me ocurren algunas analogías entre esto y su estilo de juego).

Casos peruanos: no muchos. Quizás valga la pena mencionar a Alberto Tejada, quien además de ser árbitro es médico. Fuera del fútbol sí hay data de personas que estudiaron una profesión pero que luego la pasión las llevó a dedicarse a otra cosa, como el de la admirablemente bella Vania Masías.

Jugando en el limbo entre la pasión y el utilitarismo, me cuestiono cuáles son las dos carreras que mejor se complementan en la vida. Según una encuesta del diario El Tiempo (Colombia) estas son las “combinaciones” más comunes en occidente entre personas que deciden estudiar dos carreras:

  • Ingeniería con física, economía y matemáticas.
  • Economía con matemáticas y comercio internacional.
  • Derecho con ciencias políticas.
  • Comunicaciones con administración de empresas, literatura, artes visuales, psicología y ciencias políticas.
  • Diseño industrial con arquitectura.

Tiene sentido. Y creo que en la medida en que hagamos las cosas que nos apasionan sabremos cómo combinarlas, ya sean 2 o 29. Y aquí el rol más difícil quizás lo tengan los padres.

Una vez Mimi Smith, madrastra de John Lennon y a quien odiaba cuando hacía “bulla” todo el día, le dijo: “John, ya deja esa guitarra y ponte a estudiar que la música no te va a llevar a ninguna parte”.

2 thoughts on “Mamá, quiero ser futbolista

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s