Rebelde con causa

Para leer y llevar


Hace unos días una persona muy allegada a mí me dijo que era una rebelde. Inmediatamente se me vino a la cabeza, como si fuese algo automático, la canción de la cantante hispano británica, Jeannette, Soy rebelde. Ok, tan vieja no estoy, me dije. Entonces recordé el tatuaje que me hice cuando apenas cumplí los 18 años. En ese momento sí pude haberme convertido en una rebelde sin causa.

Pero, ¿qué pasa cuando tu rebeldía se convierte en protesta? Cuando intentas hacer escuchar tu voz contra algo. No necesariamente utilizando la violencia, pero sí a través de uno de los medios más populares como la música. ¿Alguna vez hemos oído acerca de bandas que han protestado en contra de algún gobierno por alguna medida que no nos ha favorecido actualmente?

Para mí, la última vez que alguien utilizó la música como protesta en nuestro país fue Julio Andrade, quien el año pasado y a través de una campaña muy ambiciosa, lanzó el single Y se la llevan fácil. En este, Andrade, expresaba su malestar hacia los cantantes que sin mucho “talento” obtienen fama y reconocimiento.

Tal vez para nosotros los peruanos la música no sea un medio efectivo para hacernos escuchar y poder llegar a la gente. Recordemos que en nuestro país ser cantante es muy difícil. Los artistas luchan constantemente para que coloquen sus sencillos. Si a esto le añadimos que las radios más escuchadas en nuestra querida Lima corresponden a emisoras enfocadas en la difusión de noticias y no de música, peor aún. Entonces comprendo que, muy a diferencia de nuestros vecinos sureños quienes nunca se han quedado callados, nosotros estamos en nada (y la prueba más grande son agrupaciones como Los Prisioneros, Quilapayún, Inti-illimani, entre otros). La comparación resulta detestable y más aun teniendo en cuenta nuestra reconocida rivalidad.

Entonces, pienso mucho en lo último que está aconteciendo en nuestro país: huelgas de médicos, antes del Poder Judicial, entre otros. ¿Podrían ser las artes un medio para hacer conocer nuestro malestar? Pues claro, y qué mejor manera. No necesariamente puede ser a través de la música, sino a través de la pintura o del baile.  Pero adicionalmente a ello, estas artes no deberían solo ser un medio para protestar, sino deberían ser un medio para hacernos recordar y no olvidar. Tal es el caso de Ana Tijoux, hija de padres chilenos y nacida en Francia, quien se ha sentido identificada con el país de sus progenitores y utiliza la música (hip hop) para recordar a su pueblo que no deben olvidar el pasado, ni olvidar de dónde son ni quiénes  son.

“Vengo en busca de respuestas con el manojo lleno y las venas abiertas (…) vengo como un libro abierto ansiosa de aprender la historia no contada de nuestros ancestros (…) vengo hablar del orgullo indígena, de la celebración de nuestro pelo negro y nuestros pómulos marcados”.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s