Dieta que no adelgaza, mata

Tinta verde


Amo comer. Quienes me conocen saben cuánto lo disfruto. Así que hoy voy a escribir sobre la dieta a la que me sometí la semana pasada (primera y ÚNICA vez en mi vida que lo hago).

Nunca me ha importado mucho mi aspecto físico. Según yo, siempre he sido flaco y mientras eso siguiera siendo así yo seguiría comiendo sin medida. Pero un día todo cambió. De pronto la ropa comenzaba a apretarme. Subí mi talla de pantalón de 34 a 38 (sí, soy 38). Creo que la causante de este cambio en mi organismo fue la hepatitis que me dio en el año 2011. Desde ese día nunca volví a ser el mismo. Ahora me canso más rápido, el calor me da más calor y cuando termino de comer me siento arrepentidamente lleno en vez de estar feliz. El deporte me da más flojera y ya no puedo mantenerme despierto hasta tan tarde.

En vista de esta terrible realidad, la semana pasada decidí darle un giro a mi vida para volver a ser el de antes. Para lograrlo necesitaba un cambio radical y por eso decidí hacer una “dieta de shock”. Escogí una que prometía adelgazar cinco kilos en cinco días (maleado). El primer día fueron solo verduras. Sobreviví. El segundo día fue papa a la huancaína. Fresh. El tercer día fueron solo frutas y no la pasé tan mal como pensé, pero el cuarto día llegó la debacle. Eran solo verduras nuevamente y ya no podía ni olerlas. A las 6.00 pm me sentía mareado, me dolía la cabeza y tenía ganas de desmayarme. En la noche llegué a mi casa, me tiré en mi cama y me quedé dormido en el acto. Al día siguiente (quinto y último día) me tocaba tomar sopa. Curiosamente me desperté con energías. Mis sopas pasaron desapercibidas y fue así como llegué a la meta: cumplí la dieta. La mala noticia es que solo bajé dos kilos. ¿La razón? Ni idea. Pero al menos me quedo con la satisfacción de saber que algún día podré contarle a mis nietos que “una vez hice dieta”.

Habiendo pasado por esta experiencia, hoy me pregunto cuáles son las dietas más extremas a las que la gente se ha sometido. Lo que encontré en Internet fue espantoso, y como no quiero asustarlos mejor les voy a mostrar los Récord Guinness más extremos relacionados a comida. Aquí van:

  • La mayor cantidad de Big Macs consumidas por una persona son 26 mil y lo hizo Donald A. Gorske en el documental Super size me. Además de este récord, Donald (irónico nombre) tiene otro similar tras comerse un pan con 17 hamburguesas dentro. Por si fuera poco, tiene un tercer récord Guinness: en 2007 se comió 103 hamburguesas en 8 minutos. Nadie sabe cómo sigue vivo.
  • Molly Schulyer, una mujer delgada que pesa menos de 55 kilos, se comió 2 kilos de carne en 2 minutos en Nebraska. Mis respetos.
  • Joey “Mandíbulas” Chestnut se comió 68 hot dogs en 10 minutos. Gringo tenía que ser.
  • Patrick Bertoletti, de 23 años, se comió 47 porciones de pizza en 10 minutos en un festival de comida en Nueva York.
  • Y para terminar, el “récord gastronómico” (así lo califica Guinness) más maleado de todos: la hazaña del ucraniano Oleg Zhornitskiy, quien consumió 4 kilos de mayonesa en solo 8 minutos. Qué bestia.

Felizmente vivimos en el Perú y podemos comer rico, barato y abundante. Salud (con pisco y con deporte).

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