El efecto Mickey Mouse

Tinta verde


Los gatos están de moda. O, para ser más amplio, los animales están jugando un rol cada vez más protagónico en la vida de las personas. Ya son varias las veces que escucho a alguien decir que quiere más a su mascota que a algunos de sus amigos (en términos de “lo que haría por”).

La semana pasada me enteré de la muerte de las mascotas de dos personas cercanas a mí. En un caso se trataba del perro bulldog de un amigo. Bello. Una pena que se haya muerto, pero ya había vivido más de los años que tiene esa raza como esperanza de vida. Lógicamente la familia de mi amigo lo enterró en su jardín y la tristeza los invadió. El otro caso fue el de un amigo de mis hermanos. Al hombre se le murió el gato. Sé que también hubo un entierro y muchas lágrimas, pero lo sorprendente fue que este muchacho pidió licencia en su trabajo para faltar una semana por la depresión. Así es: UNA SEMANA. Lo primero que pensé cuando me contaron esto fue que él en realidad estaba usando el tema como excusa para irse de viaje o algo por el estilo. Pero no, de verdad estaba deprimido a ese nivel. Eso me hizo pensar mucho en cuánto quiere hoy la gente a sus mascotas. Antes esto no era así.

Si retrocedemos un poco en la historia, los animales solían ser meras herramientas de trabajo para los hombres. Luego nos fuimos encariñando con ellos dada su belleza, su fidelidad, el afecto que mostraban a sus amos o mil razones más. El hecho es que hoy hay una tendencia cada vez más fuerte por cuidar, querer y proteger a los animales y eso está muy bien. De hecho, de un tiempo a esta parte, yo me he vuelto antizoológicos. No estoy de acuerdo en ir a “apreciar” a un león que está encerrado en una jaula. Hay una paradoja allí, ¿no? Tampoco estoy de acuerdo con los circos que usan animales en sus actos. Pero bueno, volvamos al punto inicial. Cuando me enteré que esta persona había pedido una semana de licencia en su trabajo me puse a pensar en qué pasaría el día que a mí se me muera una mascota. Es importante aclarar que no tengo mascotas desde hace más de 15 años. El por qué… no lo tengo tan claro. Quizás es porque cuando pienso en el perro que me gustaría tener considero que es muy grande como para que viva feliz en mi depita. Pero bueno, si tuviera uno al cual quisiera mucho, naturalmente me entristecería el día que fallezca. Pero, ¿una semana de licencia? Luego me puse a pensar en por qué yo creo que no me encariñaría tanto con mi mascota en comparación con algunas personas que conozco y tampoco sé la respuesta. ¿Será que no tengo mucho amor?

Me pregunto también cuánto habrán influenciado en esta nueva tendencia las películas protagonizadas por animales. El más grande de las películas animadas: Mickey Mouse. El más famoso de los animales actores: Lassie, el primer canino en protagonizar un film. ¿Se han puesto a pensar en cuántos gatos habrán sido comprados o adoptados por familias luego de la grandiosa aparición del Gato con Botas en Shrek? Otra gran película que nos enseña mucho sobre el cariño que nos pueden dar los animales (y una de mis pelis favoritas de la infancia) es La historia sin fin. Siempre creí que Falcor era un perro. Después me enteré que era un dinosaurio. En fin, lo cierto es que la comunicación (cine, TV, Facebook) ha hecho que los animales hoy sean más trascendentales para nuestras vidas.

Esta semana me voy a comprar peces. Les cuento qué tal.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s