Guardando el pan para mayo

Tinta verde


La pirámide de Maslow se está convirtiendo en algo así como un hexágono. Hoy los jóvenes (¿me puedo incluir en este grupo?) tienen preferencias muy distintas al mismo grupo etario de hace un par de generaciones. Según un estudio reciente del Instituto Nacional de Consumo de España, hoy los jóvenes occidentales entre 20 y 25 años que ejercen un oficio remunerado priorizan sus compras en esta escala:

  • El 24% de sus gastos es destinado a tecnología. Aquí entendemos por qué hoy se producen con cada vez más frecuencia fenómenos como los campamentos que hicieron los fans de Apple ante el lanzamiento del iPhone 6. Hoy el hecho de no tener un smartphone es equivalente a no tener un brazo. Los jóvenes no se sienten “completos” cuando no portan sus smartphones. Hay algo en el muslo que no les vibra y eso se siente raro.
  • El 16% de sus gastos se destina a ahorrar para un auto o pagar el préstamo del mismo (si es que ya lo tienen). Si bien un auto no es una necesidad básica para ellos, sí es una comodidad que sienten merecer por el estilo de vida que llevan, en donde pasan su semana viajando de lado a lado de la ciudad entre la universidad, la chamba o sus casas, y los fines de semana a la playa.
  • El 15% de sus gastos se destinan a “juerga” o actividades de ocio del fin de semana en la ciudad. Chelas, taxis y entradas a discotecas son los gastos más recurrentes en esta categoría.
  • El 14% de sus gastos lo destinan a ropa. Considerando que, además del punto anterior, la ropa es el insumo más accesible (barato) de lo que va de esta lista, este porcentaje resulta bastante alto. Dicho de otro modo, estos jóvenes compran ropa todos los meses. El cuidado personal se ha vuelto una importante prioridad para ellos.
  • El 11% de sus gastos es destinado a viajes y actividades culturales (cine, teatro, conciertos, etc.). Hoy los jóvenes “trabajan para vivir”. El trabajo no es otra cosa que el medio por el cual satisfacen sus gustos más anhelados, y por ello es que sus actividades de ocio se tornan más sofisticadas.
  • El 8% de sus gastos está destinado a ahorrar para una vivienda futura-cercana. No hay mayor sensación de éxito para ellos que comprar un depa. Naturalmente, esta prioridad se va acentuando conforme la edad avanza, pero hoy los jóvenes no planean llegar a los 32 años sin un depa.
  • El 7% de sus gastos lo destinan a deportes. Los gimnasios se encuentran en una expansión de mercado imparable y aquí tenemos el por qué. Junto a la ropa, el gimnasio se ha vuelto en otro aliado para mantener el cuidado de su imagen.
  • Finalmente, el 5 % de sus gastos lo destinan a gustos personales. Para el caso de los limeños, es probable que buena parte de este presupuesto se vaya en comer rico. La comida se ha vuelto en uno de nuestros principales fetiches y es cada vez más “todista”: puedo ir a comer con mis patas, con mi enamorada o con mis viejos. Siempre queda bien.

Pero bueno, más allá de todo este asunto de naturaleza material, acabo este post citando a mi papá: guarden pan para mayo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s