Pensando en ti y en mí

Para leer y llevar


Muy a menudo solemos pensar siempre en nuestro bienestar, en nuestra posición económica, en cómo nos va. Siempre pensamos primero en nosotros mismos antes que en los demás. Es, tal vez, lo más natural y obvio. Esto se ha visto corroborado el domingo en las Elecciones Municipales. Hemos votado por el candidato que pueda resolver, desde nuestro punto de vista, nuestros problemas. Elegimos a la mejor opción teniendo en cuenta nuestros intereses. Es muy difícil que pensemos primero en los demás antes que en nosotros. Pero, ¿qué pasa cuando sale un candidato que no es de nuestro agrado y que genera nuestro rechazo? Lo más probable es que empecemos a criticar a las personas que lo eligieron y a la falta de “educación” de las mismas. Pero  si realmente nos ponemos a pensar, ¿es que acaso el voto y la opinión del otro no cuenta? ¿Es que acaso nosotros por poder acceder a diversos medios de comunicación y, tal vez, a una mejor educación, sabemos más que ellos y nuestro voto y opinión vale más?

La realidad es que todos vivimos en Lima. Todos tenemos diferentes visiones del mundo, diferentes trabajos, diferentes día a día. ¿Por qué no ponernos a pensar que ellos, al parecer la gran mayoría, tienen un pensamiento distinto y desean a un representante distinto (que pudo haberlos beneficiado en su gestión).? Se nos hace tan difícil respetar la opinión y la elección de algunos representantes que incluso pecamos de intolerantes.

Recuerdo mucho la campaña de las elecciones presidenciales del 2011. El entonces candidato de la “izquierda”, Ollanta Humala, salió elegido. No faltaron los comentarios racistas en redes sociales acerca de lo que se nos vendría. “Que el Perú será otra Venezuela”,  “que el Perú no avanzará”, etc. La falta de tolerancia y de reconocimiento del otro se hizo evidente. Muchos dijeron que, incluso, se irían fuera del país para poder vivir “tranquilamente”. Pero casi nadie trató de entender lo que había pasado. Las personas que votaron por Ollanta eran ese “otro” grupo de personas a quienes no se les tomó en cuenta al momento de repartir el supuesto crecimiento económico que empezaba a aflorar en nuestro país. Ellos estaban cansados de tener al mismo perfil de gobernantes y estaban cansados de las promesas incumplidas en tantos gobiernos. ¿Es que acaso el voto y el pensamiento de ellos no vale?

Deberíamos ponernos a pensar un poco más en los otros y no solo desde el punto de vista político, sino en nuestro día a día. Muchas veces en el trabajo o en nuestro entorno estamos expuestos a tomar decisiones que podrían afectar a otras personas. Tratemos de pensar en, incluso, las opiniones que damos o las sugerencias que podamos exponer. Siempre será necesario ponernos en los zapatos del otro para ser un poco más tolerantes.  Ya decía Tales de Mileto que la cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s