Mi verano, tu invierno

Esloquehay


Me fui a Madrid a buscar el sol. Me fui para escapar del frío de Lima. Confieso, ahora, que me estoy achicharrando.

Entre Madrid y Lima no sólo hay una diferencia de 7 horas. Existen palabras y costumbres que establecen distinciones entre ambas capitales. Lo que es grifo aquí, en Lima es el caño. Currar es trabajar, ordenador es computadora y el carro, coche. Te “ampayé” aquí se convierte en un “te he pillado”.

Es normal salir de “cañas” un lunes a las 5 de la tarde después del trabajo. También el martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo. El tiempo promedio que una persona está en un único bar es de una hora. Uno va cambiando de lugar durante la tarde/noche.

Ahora en verano, las bibliotecas son un desierto y los parques se convierten en los lugares más concurridos para aprovechar el sol. Los restaurantes ofrecen tintos de verano que es la versión “refrescante ” del vino.

En la capital española, las farmacias cierran temprano y son muy pocas las que están abiertas las 24 horas. Los bancos cierran sus puertas a las dos de la tarde todo el año. Hay un solo cine en inglés y recién han instaurado las biciMAD junto con algunas ciclovías. Los autos paran para darte paso (es alucinante). Podemos encontrar personas de todas las nacionalidades del mundo y el mejor transporte público del planeta.

Los limeños somos “floreros” y los españoles son directos y concisos. Su servicio al cliente creo que “está mejorando” poco a poco. El nuestro es un ejemplo a seguir.

Lima tiene playa y es mi hogar. Tiene “patas” y “rica jama”. Sus farmacias y sus bancos tienen horarios ininterrumpidos. Tiene mucho potencial. Sin embargo, cada vez que pueda me daré una vuelta por aquí para comerme una tapa y tomarme una caña. Pero siempre tendré ganas de volver a mi hogar.

Vete lejos

Esloquehay


Como hija de un piloto de la Fuerza Aérea, desde pequeña me acostumbré a mudarme de un lugar a otro. Esto significaba dejar atrás a los amigos y emprender una nueva vida. Recuerdo que mis ganas de conocer nuevas personas y lugares superaba la tristeza de mi partida. No solo me era familiar cambiar de lugar, sino también esperar detrás de la puerta la llegada de la “maleta llena” de mi papá luego de sus tantos viajes de vuelo.

El momento que aún tengo grabado en mis recuerdos resultó de la espera de más de un mes. Llegaba él, vestido de overol de vuelo, con una maleta gigante llena de regalos rusos, italianos y españoles. Luego de repartir los variados objetos traídos del otro lado del charco, sacó una guía turística de Roma y me hizo un recorrido imaginario a través de las grandes y hermosas fotografías que veían mis ojos.

Cada cierto tiempo y conforme pasaban los años, siempre encontraba por algún rincón de mi habitación esa revista con fotos e historia. Con ese compendio de imágenes en mis manos, recordaba las palabras del piloto: “Algún día irás para allá. Estudia, trabaja y luego viajas” (ahora mi papá se arrepiente de haberme dicho eso, porque me excedí).

Luego de estudiar, conseguí trabajo. El primer sueldo que recibí lo usé para comprar un pasaje. El segundo y el tercero para mi bolsa de viaje. Ahí empezó todo. Me fui por un año a Madrid a estudiar y a viajar. Desaprendí y volví a empezar. Fui parte de esos 230 mil peruanos que se fueron a Europa en el 2013.

Hago hincapié en el desaprendizaje. Cada viaje, cada reflexión y cada anécdota me han ayudado a confirmar quién soy y qué quiero ser. Este “volver a aprender de cero” es fundamental, sobre todo para los comunicadores de hoy. La experiencia de estar fuera da lugar a la transferencia de conocimientos de los países que te abren las puertas hacia los de origen (con tu regreso).

viajeNadie obtiene una visión inmensa, fuerte y desprendida si se queda parado en una misma esquina toda su vida. ¿Algunos ejemplos? Gastón Acurio, matriculado en el Cordon Bleu de París, emprende un cambio en su vida profesional que se refleja, ahora, en la visión de la gastronomía peruana. Carlos Rodríguez Pastor Persivale, gracias a su visión del mundo tras estudiar en las mejores universidades de Estados Unidos, consolida uno de los grupos más fuertes del Perú: Interbank. Nuestro Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, por sus diversas experiencias vividas en España, Francia, Gran Bretaña y Suiza, ha podido tener una visión descentralizada del mundo y una carrera exitosa. Estos peruanos buscaron oportunidades a través de su trabajo y  se beneficiaron al máximo con cada una de sus experiencias, forjándose un futuro prometedor. ¿Emprenderás el tuyo? Por mi parte, ando en eso.

Vete lejos cada vez que puedas, fuera o dentro del país. Lejos de tu zona de confort, de tus costumbres y de tus hábitos. Vive nuevas experiencias. Conoce nuevas personas, pensamientos ajenos y despréndete de tus prejuicios. Conviértete en un cazador de insights que te permitan conocer “al otro”, saber qué decirle y cómo hacerlo.

Aún no conozco Roma. Es un viaje que está a la vuelta de la esquina.